viernes, abril 03, 2009

CONDESITA

Fea hasta decir basta
Inútil y pesetera

Habla imitando
A una ilustrada.

Viste hortera
Y desaliñada.
Pobre de principios
Y opiniones vagas.

Qué maléfico creerse
La reina de Saba.

Ansias…de poder

Por la calle vá andando
Cabeza baja, brazos rápidos.
Paso, ligero
Y maletín lleno.
Engañando a todos
Con voz de titiritero
No le paran por miedo
Al ogro del dinero.
En una zanja falsa
Topó don nadie
Con el cayó
Toda su parafernalia.
Murió entre codicia
En el cenagal de su fantasía...
El tiempo desveló
La estafa que encubría
.............................................................................

jueves, abril 02, 2009

ME GUSTA NO ME GUSTA 15/01/2009


Me gusta madrugar y sentir el fresco de la mañana. No me gusta que me despierten. Me gusta la soledad al pasear. No me gusta el sonido del móvil. Me gusta andar sola. No me gusta que me acompañen. No me gusta salir corriendo. Me gusta la puntualidad. No me gustan las comidas de trabajo. Me gusta comer con amigos. No me gusta comer sola. Me gusta mi casa llena de gente. No me gusta que se apoltronen...
Me gusta la soledad. No me gusta dormir sola.
Me gusta ser cariñosa. No me gustan los gestos de desprecio. Me gusta amar. No me gusta que no me amen...
No me gusta el frió. Me gusta el mar. No me gusta la montaña. Me gusta el color del cielo. No me gusta la noche. Me gusta el bosque y el río. Me gusta el perro no me gustan los pequeños. Me gusta el olor de las flores. No me gusta dormir. Me gusta hablar con los amigos. No me gusta el teléfono. Me gusta mi trabajo. No me gusta la gente pelota.
Me gusta el orden. Me gusta el sol desnuda. No me gusta bañarme desnuda. Me gusta la playa. No me gusta nadar.
Me gusta querer a mis amigos. No me gusta la mentira. Me gusta ir de frente. No me gusta la angustia. Me gusta estar ahí. No me gusta el abandono. Me gusta saber que están, no me gusta estar pendiente.
Me gusta querer, no me gusta que me quieran tanto. Me gusta la libertad de hablar. No me gusta la represión de las palabras. Me gustan los sentimientos. No me gusta el dolor.
Me gusta el cine. No me gusta la violencia. No me gusta la suciedad de las calles. Me gustan las chocolatinas. No me gusta el azúcar en el café.
Me gusta ir maquillada. No me gustan las peluquerías. Me gusta beber cerveza. No me gustan las bebidas dulces. Me gusta bailar sola. No me gustan las discotecas. Me gusta el silencio. No me gusta el ruido de la calle. Me gusta la ciudad. No me gusta el metro. Me gusta leer periódicos. No me gustan las novelas. Me gusta la arquitectura árabe. No me gusta el machismo. Me gusta la gente laica. No me gusta el politiqueo. Me gusta el parlamento europeo. No me gusta la disciplina de partido. Me gusta el razonamiento. No me gusta la imposición. Me gusta el progreso. No me gusta la juventud. Me gustan los jóvenes. No me gusta la inexperiencia. Me gusta la historia del pasado. No me gusta el chisme. Me gusta aprender. No me gusta el reloj. Me gustan las perlas blancas. No me gusta Madrid. Me gusta mi sitio. No me gusta el horario. Me gusta el tren. No me gusta el autobús. Me gusta visitar amigos. No me gusta no hablar.
Me gusta dialogar. No me gusta el silencio sordo.
Me gusta la gente sabia. No me gusta la mediocridad. Me gustan las jefaturas. No me gustan los impuestos. Me gusta decidir en consenso. No me gusta la imposición mezquina. Me gusta negociar. No me gusta trapichear. Me gusta dar ideas. No me gustan los vagos. Me gusta gustar. No me gustan los faroles. No me gusta el gusano rastrero. Me gusta la fidelidad. No me gusta vender compañeros. Me gusta la lealtad de equipo. No me gusta la mentira. Me gusta la honestidad. No me gustan las sabiondas. Me gusta viajar. No me gustan los 30 días de vacaciones. Me gusta todo el verano. Me gusta la sencillez. No me gusta la ostentación sin dinero.
Me gusta mirar a la cara. No me gusta la puñalada traidora.
Me gusta la educación. No me gusta el insulto. No me gusta no saber hablar.
Me gusta que alaben mi trabajo. No me gusta la traición. Me gusta la gente que forma equipo. No me gusta el ladrón de ideas.
No me gusta la violencia. Me gusta escuchar. No me gustan los charlatanes.
Me gusta comprar ropa. No me gustan los probadores. Me gusta cenar en casa. No me gustan los restaurantes.
Me gusta cocinar. No me gusta recoger. Me gusta la vida en verano. No me gusta el invierno. Me gusta salir con mis hijos. No me gusta que no vengan. Me gusta ir a mi pueblo. No me gustan los fines de semana cortos. Me gustan los puentes romanos. No me gusta subir montañas. Me gusta ver a mis hijos. No me gusta no verlos. Me gusta ver a mi familia. No me gusta que no vengan. Me gusta estar con mi pareja. No me gusta que no esté. Me gusta ir a comprar. No me gusta los supermercados. Me gustan las tiendas. No me gustan las cajeras. Me gustan los hombres. No me gusta lo falso. Me gusta mi hija. No me gusta que sufra. Me gusta su trabajo. No me gusta que no lo aprecien. Me gusta mi hijo. No me gusta el paro. Me gusta volar. No me gusta viajar en grupo. Me gusta la fotografía. No me gusta el abtrasto. Me gusta la artesanía. No me gusta jugar a las cartas. Me gusta el ajedrez. No me gusta jugar.
Me gusta la gente sana. No me gusta cuidarme. Me gusta la legislación. No me gustan los abogados. Me gusta besar. No me gustan las cosquillas. Me gusta que me besen. No me gustan mis pies. Me gusta el sexo. Me gusta mi gente. No me gusta el humo. Me gusta Internet. No me gusta la Tele. Me gusta arreglar el mundo. No me gusta la guerra. Me gusta la luna. No me gusta el calor. Me gusta el sol. No me gusta la nieve. Me gusta el espacio. No me gusta el miedo. Me gusta estar descalza...
Me gusta saber. No me gusta la ignorancia. Me gusta dormir con pastillas. No me gusta el insomnio.
Me gusta la ducha sin prisa. No me gusta ducharme por las mañanas.
Me gusta hacer planes. No me gusta no tener dinero.
Me gusta un término medio. No me gusta que te cambien por menos.
Me gusta el poder. No me gustan los soldados.
Me gusta defender las injusticias. No me gustan los poderosos.
Me gusta poder decidir. No me gusta utilizar siglas para tener poder.
Me gusta la gente. No me gusta la gente.
Me gusta escribir. No me gusta no saber.
Me gusta vivir.
No me gusta la muerte.


Mª del Rosario Sanchez Ortega Rodríguez y Carrasco

lunes, marzo 30, 2009

SI Pudieras leer LA MENTE: se que lo sabes

Qué coincidencia. Hoy lunes a las 9 de la mañana en la puerta del ascensor. Con su cazadora imitando piel de mercadillo color gris triste.
Duchado oliendo a gel caro, adivino la marca pero me cuesta respirarle.
Los buenos días se cruzan mientras la puerta del ascensor se abre.
Miro a ambos lados de los pasillos, nadie se aproxima, abro el bolso simulando coger el móvil que nunca encuentro. Veo sus pies, los zapatos cubiertos de polvo y masilla del día en que llovió hace ahora un mes.
Saca su mano rolliza del bolsillo y me deja pasar primero.
Apoyada sobre el espejo tengo su nuca en mi nariz…el cuello rosa de la camisa rebosa pelotillas, con un corte de pelo barriobajero orgulloso de cacarearse exquisito.

(Tenemos 10 pisos por delante, pienso mientras gira su adiposo cuerpo.)

Con la expresión que deja el alcohol parrandeando la noche anterior, necesitado de cotejar al nuevo jefe y mirándome empieza a charlotear de temas laborales…

Con sonrisa perniciosa, mirada fija y cabeza alta, escuchándole, mi mente se deleita en imaginar los más severos sentimientos de aversión que siento.
Avaro, farsante, insidioso, desleal…y… parece mentira pero asciende puestos como nadie. Yo lo sé soy tu peor pesadilla por eso, no me aguantas y me respetas, me adelanto a tus atropellos y tengo que silenciar mis palabras. Cuatrero, manipulador. Rastreramente te manejas con los de arriba. Te gustaría quitarme de la oficina, estás trabajando para ello y te debe de costar, lo vas a conseguir, lo tienes fácil…Yo me iré pero que sepas que eres un hombre embuchado en la suerte del que te puso…No me das pena, me das asco…y tristeza porque te enriqueces con todo lo que no es tuyo…

…Avisa el timbre de la planta 10, hemos llegado. Sacando la mano del bolsillo abre la puerta dejándome salir, con la cabeza inclinada mirando al suelo pega un estrépito portazo.

(Su inteligencia chispea con la fuerza tosca)


Escucharle, nada, es su misma película, que le sostengan otros.
Mª del Rosario Sanchez-Ortega Rodríguez 02/2009

(En honor a mi padre) A MI ONCOLOGIA


La muerte me está buscando
y como me puse serio
me dijo que era jugando.
Pero la muerte sigue jugando.
La muerte me está jugando,
y como me puse alegre
me dijo que fuera seriando.
Por eso, la sigo esperando.


Antonio Sánchez Ortega
06/11/06

Sueños: La siesta de verano

Madrid 17/11/2008


Era una tarde calurosa de esas que pegas la espalda a la pared para sentir el fresco de la cal.

Dormían la siesta, no sé, yo en aquella saleta tumbada sobre un colchón, con ligero tufillo a bolas de alcanfor, donde el silencio sepulcral y la tenua luz que entraba por una rendija dibujaban unas figurillas que entre penumbras, iban dando forma a seres extraños.

Aspirando suavemente el aire apreciaba como el calor se evapora y las pupilas dilatándose se adaptaban al contraste de colores nostálgicos, cándidos y castaños
En el centro a los pies de la cama resaltaba la madera vieja de una ventana, las líneas rectas de los rayos iluminando las vigas del techo parecían contestar con su sonido al movimiento de las partículas.
Los visillos trasparentes cortos, con forma de volante, daban paso al dócil viento. Enfrente, un palanganero, su espejo reflejaba un centelleo que conducía hasta el suelo de cemento pulido.
Dos cuadros con láminas de rostros clericales parecen descolgarse y musitar historias de la alcoba. Una pequeña alacena desprende un ligero aroma a licor de guindas. Hay un arca al fondo, siento estremecimientos, como si al abrirlo encontrase el alma de un antepasado

La habitación jugaba a ser prisma de colores estivales.

Te quedas fijamente observando el baile de luz y sonido, los ojos confunden las horas y la mente empieza a viajar…

Hay un camino largísimo por el que voy andando, estrecho parece una vereda. A un lado veo soldados, uno me grita ¡fuera, fuera de aquí¡… corre, otros, yacen muertos… tengo que bajar, están
Mis hijos en la cueva al final de un pasillo…ando rápido, no puedo mover los pies, siento que se pegan y se hunden en el barro. Quiero rodar por la cuesta, bajar , llevo en mi mano el secreto mejor guardado… voy a caer en el lado contrario, el mar ruge, el color es de un verde lóbrego, …No veo ningún acantilado, resbalo, y vuelo sobre el mar….a lo lejos un hombre con un rostro pálido no deja de mirar a las vías del tren, parece estar esperando, solo, sentado en el primer banco de piedra de una fila de seis, su cabeza cubierta con una gorra de visera dónde el humo de su cigarrillo se vuelve denso, su mano izquierda una garrota le hace de sustento, lleva zapatillas marrones de paño a cuadros, un pantalón gris con la raya bien hecha, y una camisa clara, su mirada fija en el tren que llega…
Vuelo tan rápido que no controlo ninguno de los movimientos, quiero bajar, es un error, se han equivocado de mensaje, de repente estoy dentro de la cueva, hay una luz brillante y veo a mis hijos, ahora no son ellos son amigos del instituto en una fiesta, sé que están allí. No entiende mis palabras, desconocen el idioma en el que hablo…


Planeo, distingo al tren que pasa de largo, veo como el hombre llora amargamente

…me desperté con el sonido lejano de las campanas, el corazón me latía, el sudor apareció de repente, abrí los ojos…

De la cocinilla me envanecía un olor a café de puchero. Se habían levantado de la siesta.

Mª del Rosario Sanchez -Ortega Rodriguez y Carrasco

PATERAS

Pateras

Te miro a lo lejos,
Los colores se pierden, se acercan y viven
La barca llega y el dolor
Se ve en las miradas.
Manos en alza
Queriendo alcanzar
Las nubes
Es la esperanza

Alaridos por todas partes
El cayuco atraca
Haciendo aguas.
Tres niños saltan…
Una mujer en la esquina
Inmóvil como muerta
Le duele el alma.
Su hijo se lo arranco el mar
En esta tierra extraña.
La otra llora sin mirar
Mientras acaricia su vientre
…Quiere despertar…
-------------------
Muere un inmigrante
Que toda su vida la dedico a trabajar
Sin dinero y por la libertad,
Quedose en el mar.
Ni la prensa ni la radio
Sus nombres mencionarán.

Muere un político, o un cargo
De esos que llaman de representatividad
Y toda la prensa les dedica
Horas enteras de falsedad.


Mª del Rosario Sanchez-Ortega Rodríguez y Carrasco

Querida Lela y Laura extraordinaria fotografa